martes, 4 de julio de 2017

Depósito medio lleno



Mi psicoanalista es francés pero fabricado aquí en España
el señor Citroën sobretodo sabe escuchar
porque sabe que en la forma de describir lo que pienso
puede salir lo que hay en el inconsciente
y hacérmelo ver
y que sirva para algo
así que me dejo llevar por lo que veo
mientras atravieso la España seca por la carretera,
sé que dentro de mí solo hay mierda
eso está claro
y no espero encontrar una superioridad moral
que justifique absolutamente nada
pero lo que si quiero es bajar el nivel de frustración
aunque solo sea un poco

En mitad del camino me doy cuenta que podría quedarme aquí tirado
por un problema mecánico
y no sabría decir donde estoy,
no encuentro ningún punto de referencia
no hay nada en este paisaje desolado sin árboles ni montañas,
aunque ni mucho menos me desagrada,
siempre acabo encontrando la gran belleza en cualquier lado
aunque sea en este seco páramo mirando las formas de las nubes o
el horizonte despejado
y en hacer una pequeña frase relacionada entre ellos
y con esa joven pareja de gaviotas
que me adelantan despacio en un opel astra
como si esta recta
fuera un mar tranquilo por el que pasean volando juntos
él al volante
y ella
con unas sandalias de cuerdas
apoyadas en el salpicadero
conquistando el horizonte km a km con elegancia y descaro,
si mantengo esta velocidad
le voy ganando 20 km a cada hora
así que si ahora son las 12:30 llegaré sobre las 5,
en los números también encuentro un poco de belleza,

el sol aprieta y el aire que entra esta caliente
pero no pongo el aire acondicionado,
puedo asegurar que lo artificial aunque cómodo
no me convence y además el coche así no huele a cerrado,
la radio no funciona bien por la carretera
me robaron la antena hace años y nunca he comprado una nueva
y tampoco he querido robar otra y aprticipar en esa cadena,
la verdad es que no me molesta mucho
lo único es el silencio que me hace oir las manecillas del reloj
como si fueran martillazos,
así que siempre estoy buscando una emisora
y la radio después de hacer un barrido siempre para en la misma
en la que están echando un partido de balonmano que no me interesa nada,

pero enseguida tomo partido y voy con el que va perdiendo
a muerte,
voy con el que tiene que remontar
no porque vaya con el desfavorecido
como un quijote de estas tierras de la mancha que ahora estoy cruzando,
voy con esos a los que el tiempo se le hace mas corto
empujados por un dios que les da
fuerzas adicionales cuando luchan contra lo imposible,
lo de menos es que esté perdiendo,
voy con el que tiene esa sangre
y ese empuje de querer darle la vuelta a las cosas,
eso es lo que mas me gusta de la vida,
no esos días largos interminables
de quien no tiene nada que hacer
y nada por lo que luchar,
voy con Qatar
que tiene que remontar 7 goles ante Eslovaquia en el mundial sub19 de balonmano
como si toda mi filosofía de vida fuera en ello.

Al final se fué la emisora poco a poco y
he llevado el ruido de la radio acompañándome todo el camino
y por ese miedo al vacio no la he quitado,
no se si han ganado o han perdido
y me he olvidado del partido
y bajo las maletas sin prisa
y me siento junto a la terraza
a descansar
y abro la persiana de la cristalera
y me pongo a observar las palmeras y el mar
y a los pájaros cruzandose en todas direcciones
como si estuvieran en una guerra aerea de la 1ª guerra mundial,
no he encontrado nada que no supiera en todo el camino
o que me sirva para algo de mi mismo,
un buen psicoanálisis debería tener fin
y esto no lo tiene
mirarse se parece mas a un vicio que a otra cosa,
un buen psicoanalisis es una pelea gitana
o conocer a la muerte cercana desde pequeño y tratar de
remontarla los 7 goles en contra que lleva de ventaja,
y el miedo,
el miedo es el único psicoanalisista que te pone en tu sitio.
A estas horas, predichas por la belleza de los números,
por estas cosas de la refracción de la luz
desde fuera la cristalera de la terraza hace espejo
y un gorrión se estrella contra el cristal pensando
que el reflejo que ve es parte del paisaje y se puede adentrar en él
con su belleza y su guerra,
suena el golpe bastante fuerte
el pájaro rebota
y luego sigue a lo suyo

miércoles, 28 de junio de 2017

Bodegón

No me gusta escuchar música mientras estoy follando,
acabo follando al ritmo del puto Sting,
al ritmo de ese reggae facilón mezclando con pop
y al final tengo que parar y levantarme a apagar la tele hasta el salón para
no desconcentrarme,
en cambio el ritmo de los muelles del colchón
suena como los pájaros de la mañana,
enloquecidos pero naturales
sin que una absurda melodía se adueñe luego del resto de tu día,
hasta que de golpe
después de un último suspiro
como el ruido de platillos al final de una sinfonia
la cama deja de sonar y se hace el silencio en la habitación,
y te levantas descalza gatuna,
y cuando vuelves con una botella de agua
cierras la puerta y solo entra una potente franja de luz del sur
por debajo
que ilumina la habitacion entera
como si detrás hubiera algo sobrenatural
como si ahí fuera hubiera estallado la tercera guerra mundial
no la mañana
ni los supermercados
ni los putos niños meándose en la piscina de la urbanización,
y te vuelves a tumbar y dices algo
pero ya no tengo fuerza para responder palabras
y solo puedo hacer un pequeño ruido de amor animal con la garganta
justo antes de morirme una hora más,
me gusta verte desnuda
después de haber hecho el amor, sin la tensión sexual,
tu piel tiene el ligero brillo de las cerezas recién lavadas en un cuenco de cristal
bajo la ventana traslucida de una cocina

martes, 27 de junio de 2017

Homilia en una tarde de primavera



Una chica cruza la ciudad
sin levantar la cabeza de su teléfono
sin mirar a los semáforos
a los coches
y a los camiones
que frenan inventándose pasos de cebra
en mitad de la calle,
en la acera de enfrente
están derruyendo un edifcio
inmenso de oficinas
y todo el polvo
se le pega en la piel sudada
por el calor de este verano adelantado
como si fuera purpurina
en una noche de fiesta,
ella sola podría sacar adelante
a la humanidad entera en la antartida a -60 grados
o en una estación del año 6500 en una galaxia en guerra contra otra
o en el hambre
o en esta ciudad
que una vez mas se ha saltado la primavera a la torera,
y ellas por instinto
salen con sus vestiditos
melancólicos y lánguidos
que caen por todo su cuerpo
como una cascada de flores
para que no echemos de menos todo lo que nos han robado,
y digo mujeres
porque ya son mujeres
a mi que no me jodan,
hoy recordamos a Mónica Lewinski
en ese video
en el que Clinton saludaba a todo su equipo
y entre todos esos cadáveres sonrientes falsos
aburridos
sobresalia ella
alargando el brazo
con su vestido negro
y una sonrisa perfecta
de secretaria entradita en carnes

miércoles, 24 de mayo de 2017

Una noche en Berlin



Estábamos haciendo un verified amateur
in an hotel fucking with her horny boyfriend
cuando el camarero de la cafeteria que nos vendió esas capsulas
que reinaban dentro de nuestra cabeza
empezó a tirar piedrecitas contra la ventana de la habitación,
hacía dos horas que nos había prometido
que nos llevaría a un club de techno
de los que no salen en las guías turísticas,
yo no entendia que estaba pasando
se me había olvidado que existía el tiempo
y la gente con palabra,
así que le dije que esperara por la ventana y salimos de la habitación
donde éramos felices como en un cuento del marqués de sade
y pusimos nuestra noche en manos de un Alemán de 20 años
y sus dos colegas,
yo no sabía nada de ellos ni de sus vidas
pero estaba claro que habían tomado lo mismo que nosotros
y eso nos convertía a todos en siameses telépatas que
no necesitábamos palabras
para saber lo que estábamos pensando; que era algo así
como lo que se siente al borde de un precipicio,
la química hacía de nuestras pupilas diamantes
que podían ver en la ocuridad de las problemas
como si fueran
calles vacías apocalípticas iluminadas por farolas fundidas
que se apagaban y encendían a 12 fogonazos por segundo entre la niebla,
y aunque había una tormenta electríca y vaho y Berlin estaba bajo cero
no sentíamos ni miedo ni frio
y aunque nos entendíamos a duras penas en Inglés
la conversación entre nuestras almas era fluida,
los herederos del romanticismo Alemán
han vuelto a encontrar el paraiso
haciendo techno
bajando unas escaleras estrechas
donde un boxeador Yugoslavo te pone la mano en el pecho
para pedirte las entradas
como haría san pedro en las puertas del cielo
y te sonrie con la nariz destrozada
y te dice algo en Austrohungaro
y al ver
que no entiendes una mierda
te señala la cortina negra que tienes que atravesar,
dentro suenan tres o cuatro discos a la vez
mezclados por un robot punki de unos 3 metros
con toda la gente saltando a su alrededor;
zombis intergalácticos y
juventudes que han cambiado la gabardina negra
por camisetas y deportivas
y los símbolos de poder en los brazaletes y en los hombros
por tatuajes con el yin y el yang en el antebrazo
y putas con alas angelicales llenas de bondad
dispuestas a salvar el mundo
y chicas inocentes con las medias rotas
que deslizan la lengua por sus labios
como trineos por el hielo,
las paredes se iluminan de vez en cuando
y están hechas de ladrillos
con pintadas de graffitis, en la pista parece que acaba de caer una bomba
y que la gente conmocionada está buscando a sus seres queridos
que siguen vivos, pero no los encuentran porque
hay humo
una oscuridad enrojecida
y la musica está demasiado alta para escuchar sus quejidos,
sin duda esta gente perdió la guerra
y todos esos espiritus de los que murieron están vagando por aquí
en una confusión mística al ritmo de lavadoras entrando en centrifugado,
los espiritus bailan
sin pensar
en la familia
y en el pasado
y en todas esas cosas de los vivos
que no sirven para nada
y que pesan tanto y hacen movimientos repetitivos
y mecánicos,
el dj se ha quedado con el alma de todos ellos
y los hace saltar
al mismo tiempo
y hace que sus cabezas parezcan garbanzos hirviendo en una olla
y que al segundo parezcan las olas del mar volviendo contra la orilla
con solo girar un par de botones
cambiar el tono de la luz
y bajar un poco el volumen
y al segundo lo lleva todo otra vez hacia arriba
con un poco de confusión
4 discos a la vez
una distorison
un pitido cada vez mas fuerte
una sirena
luces intermitentes
y de nuevo todo estalla
en la perfección de un solo ritmo limpio y tranquilo
como una escalera imaginaria que sube hacia abajo
hacia lo mas profundo de uno mismo
y donde toda la gente grita
y los que saben silbar silban tratando de no caer hipnotizados
pero dejándose llevar hacia donde sea,
y
walkirias rastafaris
de veintipocos
bailan
dejando que el ritmo se las folle
contenidamente
y suenan barcos en la lejanía
de esos que vienen de entre la niebla densa de la selva negra
y ritmos primitivos
sin letra y sin una sola palabra
de justo después de ponerse en pie el ser humano por primera vez,
la armonia de todas las moléculas
o de lo que sea que está hecho el universo y su materia,
las ondas que se forman en un lago
cuando cae una hoja sobre el agua desde un árbol
el viento de las cumbres y
todas las tuercas de las cadenas de montaje de la wolkswagen,
el ruido de fondo de las ciudades
el vapor agrupándose en nubes
las vidrieras de colores de las catedrales góticas
cayendo sobre la cabeza de los dioses germánicos
el latido del corazón de una ballena
en el fondo del mar del norte
oído desde dentro
de sus tripas, y el sonido de las palmadas en un buen culo
cada 6 segundos,
al principio no me fiaba del dj,
he escuchado a muchos de estos
que se suponía que eran tan estrellas
que los llevaban de club en club en helicóptero para que pincharan
pero que luego solo eran ruido y parafernalia
y que me han jodido mas de una noche,
pero este tio sabe lo que hace
y bajo la guardia
y me entrego
pero tu me dices que te quieres ir justo ahora,
trato de convencerte haciéndote ver que hemos venido de viaje
y que hay que aprovechar
que estamos en el corazón del sturm und drang
que renace
y que acabamos de entrar,
pero tu dices que llevamos ya 4 horas
que estas cansada, que van a cerrar y que aquí hay gente peligrosa,
hoy tengo un problema serio con la percepción del tiempo y de las cosas
y eso me hace sonreir

viernes, 19 de mayo de 2017

THE STOOGES



Hay una especie de revolución natural
en todo lo que rodea a los murciélagos
solo salen por la noche
cuando todos los demás animales están respetando el pacto sagrado
de silencio y descanso nocturno
que firmaron en la notaria de Darwin
y no vuelan con la armonia de los pájaros
a los que parece que les gusta planear como si describieran una melodia
clásica
de celebración de la vida
como si amaran el mundo
y sus cosas
y quisieran hacer un vuelo bonito
para festejarlo,
los murciélagos dan vueltas y giran
como una partitura sin reglas
como si no estuvieran de acuerdo con las cosas de la vida
y como si fueran a chocar entre ellos
o contra la pared del edifcio de enfrente
o contra mi
que me apoyo en la terraza a escuchar sus canciones
sin armonía
ni melodia,
y hay algo hipnótico en su vuelo
desigual
y repetetivo
que es todo sentimiento
y que me lleva a la protesta del hombre primitivo
por la existiencia de la muerte
y tiro el cigarro
desde un sexto
y ellos pueden escucharlo cuando choca contra el suelo,

ayer me intentaba encender el último cigarro en la puerta del pub
que hay justo abajo
con los oídos pitando
pero era toda una aventura
y no podía
y aunque se me caía al suelo lo seguía notando en los labios
lo recogí y aun estaba un mechero dándome fuego
tuve que agarrarle de la muñeca con mis dos manos
para poder encenderlo sin que me quemara la cabeza,
la mañana nos había asaltado
por no hacer caso a los presagios
y a la claridad
reflejada en las ventanas
yo creo que dejé el coche en la calle esa que cruza que había como
un edifcio azul con un foso rodeándolo y enormes pináculos
dijo
pero yo vivo aquí al lado
y se perfectamente que no hay ningún castillo gótico
y solo hay edifcios naranjas con las terrazas todas iguales
así que le dije
que el edifcicio ese estaba por ahí, si,
pero que haría bien cogiendo un taxi,
yo estaba hipnotizado por las calles sin un alma,
solo se escuchaba el sonido del camión que limpia con agua
el de un coche que pasaba
el de una tienda abriendo su reja metálica golpeando al silencio con fuerza
y un cuello elegante y desnudo caminando hacia algún lado
y me gustaría morderlo
me gustaria
chuparle sus engranajes
y no dejar una sola gota de sangre,
pero los señores con el periódico bajo el brazo
parecen cazavampiros
con la estaca dominical llena de titulares de deportes
y de política
preparádos para clavármela en el corazón

sábado, 6 de mayo de 2017

2001: una odisea espacial



Yo vengo de un sitio muy diferente
por decirlo de alguna forma con un ambiente un poco más cargado,
no se si será porque aquí tienen una limpieza más profunda
o entra más luz o más aire, aunque no es solo el suelo
ni las ventanas abiertas porque todo eso también nosotros lo tenemos limpio,
es la gente la que da esa sensación de limpieza,
podría ser por las batas blancas
o porque se han duchado mas concienzudamente, pero tampoco,
nosotros tambien nos duchamos y también llevamos la ropa limpia,
es por cómo se sonríen entre ellos
y por cómo se saludan cuando se cruzan tranquilamente sin altivez
por los pasillos limpios
blancos
resplandencientes
llenos de luz
y de sonrisas,
la verdad es que aquí se respira un ambiente tan limpio
como si fuera la recepción del paraiso.

Hay una rata blanca con los ojos colorados
a la que han modificado un gen para hacerla más inteligente y la tienen
encerrada en el laberinto de pruebas de una de las salas
del laboratorio, por supuesto al final ha encontrado la salida del laberinto que
no estaba precisamente en un sitio fácil, la salida estaba en una trampilla
que tenía que empujar con su cabeza y que las otras ratas no
modificadas geneticamente no conseguían encontrar
y se pisaban y se mordían entre ellas nerviosas y estresadas,
y las pocas que lo conseguían
es porque chocaban y se encontraban con la trampilla por casualidad,
y cuando se las volvía a meter en el mismo laberinto
habían olvidado donde estaba la salida,
así
una
y otra
vez,
pero esta rata a la que habían manipulado el gen para hacerla más
inteligente recuerda el método de escape y va directa hacia la trampilla,
incluso en otros laberintos sabe lo que tiene que hacer,
y si para escapar tiene que pulsar un botón
o saltar un obstáculo o incluso bucear bajo el agua
también acaba encontrando la salida.

Sin dejar de mirar a la rata con orgullo de diosa madre la investigadora comenta
que esta rata no se estresa facilmente y
tampoco le tiene tanto miedo a la luz como las otras,
tampoco le tiene miedo a los gatos y a su olor
aunque las ratas están predispuestas para tenerselo por naturaleza y
tampoco tiene tanta ansiedad por los recuerdos traumáticos
como las descargas electrícas o los castigos y todo esto con solo
modificar ese gen para hacerla mas inteligente, como si no bloquearse por el miedo,
por el pasado, por lo desconocido o por los condicionamientos traumáticos
viniera en el mismo pack de la inteligencia,
yo le digo a la doctora que parece increible, lo único que se me ocurre,
y la doctora con su tono y su sonrisa y su ambiente limpio
dice si, pero quizá sea una rata que tome más riesgos que las otras
y eso pueda ser perjudicial para ella y por lo tanto para la especie.....
.......pero sin decir nada, en silencio,
observando a la rata que parece concentrada
en algo
y nos tiene hipnotizados
todos sabemos que se le ha acabado el tiempo
al hombre tal y como como lo conocemos.

Han sido muchos años
desde que el hombre se puso de pie
un amanecer
por primera vez
sonando los primeros compases de así habló Zaratustra de Johan Strauss,
y por primera vez cogío un hueso del suelo
y lo utilizó como un arma para cazar animales,
y luego lo utilizó para romperles la cabeza a otros hombres de su especie
y quitarles el mejor territorio cerca del charco donde se acumulaba agua,
y somos los hijos de esos hombres peludos
que se quedaron con el mejor sitio cerca del charco de agua
y que luego lanzaron el hueso al cielo en un fundido de
imagen de 3 millones de años,
hasta ahora,
en que ese hueso es una estación espacial
que baila al ritmo de un vals
en medio de la oscuridad
del universo
y de la moral, y somos los padres de esos hombres que
encontrarán todas las salidas del laberinto estén donde estén,
no se a que espera la ciencia para dar el siguiente paso

TRIATLON

  BAILAR   BIENVENIDA 3 Anoche debí soñar algo magnífico que desatascó el pensamiento algo como una fórmula matemática que resuelve ...