martes, 10 de diciembre de 2019

UN ANTIGUO AMOR

Estaban haciendo guardia unos 6 o 7 nigerianos en la puerta de su casa
simpáticos y sonrientes
apoyados entre unos coches,
ella se había mudado a Lavapiés,
podía haber elegido otra zona mas cerca de casa de su madre
pero su primera casa con su primer sueldo
fue en ese barrio,
los nigerianos la saludaron con alegría desde la acera de enfrente
y le preguntaron que quien era yo descaradamente,
ella dijo que un amigo del trabajo
y ellos dieron por hecho que yo era su jefe,
imagino que para ellos cualquiera que trabaje o que lleve una camisa es un jefe
y me dijeron que la subiera el sueldo,
ella entró riéndose
ellos se quedaron riéndose
y yo me reía tambien, pero todo sin gracia.
Hacia 4 meses que no la veía
su nuevo trabajo le había sentado bien,
estaba mas madura y mas contenta
sin esos aires frustrados de quien trabaja por nada,
mas hippie, aunque quizá un poco disfrazada
pero le quedaba muy bien;
pantalones anchos
camisa roja de tirantes
mucha alegria
muy sonriente y su melena rubia
tambien sonreia.
Todo este tiempo lo había pasado aquí sola
en su saloncito con su buhardilla
en su barrio favorito,
libertad
interculturalidad
del trabajo a casa y a los bares modernos
exposiciones
artistas
y todo eso,
me habló de sus amigas hippies del barrio;
trabajadoras de centros culturales de la zona
organizadoras de casas okupas
y cantantes de grupos clásicos de bongos y flautas
y como sabían que ella trabajaba en una productora de televisión
le habian encargado un documental de las cosas que hacían en el barrio
para proyectarlas en un centro social
o algo así,
una total pérdida de tiempo,
ellas le presentaron a sus amigos del barrio de toda la vida
bastante mas mayores que ella, que se frotaban las manos, otra hippie joven
rubita
con un alto y sensual concepto de la libertad,
yo tengo algo que se puede confundir con eso de la libertad pensaron,
es lo bueno de estar siempre en un mismo sitio;
puede que te aburras,
que todo te asquee y nada te divierta,
pero conoces bien a la gente,
conoces su perfil mejor que ellos mismos,
sabes medir perfectamente como son,
sabes lo que les gusta
lo que no
y lo que les impresiona, más sabe el diablo por estático que por viejo,
y no les pilla precisamente por sorpresa esa película de la aventura
de una chica de un buen barrio
con la mente abierta
que quiere vivir en el barrio mas libre de la ciudad,
la han visto millones de veces y
saben que papel interpretar y lo que ella quiere escuchar,
aunque imagino que lo principal es ser rápido
porque con el tiempo todos nos hacemos sabios y nos damos cuenta
de la realidad de las cosas, incluso las chicas que sueñan con la libertad
La casa era perfecta para ella,
era un piso alto sin ascensor
que daba a los tejados rojos del centro y
a una calle estrecha adoquinada sin trafico,
me asomé por la ventana y ahi abajo seguían los nigerianos apoyados en los coches,
me imaginé lo poco que durarían en cualquier otra zona de la ciudad
ahi parados en grupo
como si fueran los jefes de la calle,
los vecinos llamarían a los antidisturbios que llegarían a los 5 segundos
pero en este barrio no habia ningun problema,
algunos miraban hacia aquí
hacia la ventana,
que raro pensé,
la casa estaba preciosamente desordenada y nos fumábamos un canuto
mientras me contaba de su nuevo trabajo
y me ponía unos videos del documental malísimo
que estaba haciendo,
seguía sin talento para hacer arte fuera de su cuerpo y
de su alma y del desorden de su casa
y daban vergüenza todas aquellas entrevistas mal grabadas
y sin ninguna sustancia
y todos los tópicos sobre las razas
y la interculturalidad
y los restaurantes de diferentes paises conviviendo todos en el barrio,
pero yo le decía a todo que si
aunque no prestaba mucha atención,
observaba la casa
la observaba a ella
me imaginaba a cuantos se habria tirado ahi sola y si hoy
me tocaría a mi
mientras ella seguía enseñándome los videos,
hablando de luz
y de quienes eran los entrevistados,
esta es mi amiga Luisa
tiene una tienda aqui cerca que se llama taller de sueños,
interesante dije yo, me haría falta algo así que duermo fatal y
me acosan las pesadillas,
pero resulta que solo era una taller de costura normal y corriente
y entonces
entre los videos de entrevistas y de calles que me estaba poniendo
de pronto saltó uno que claramente no pertencía al documental,
salía ella con el sujetador en primer plano encendiendo la cámara
y ajustándola en este mismo salón buhardilla en el que estábamos sentados ahora,
después ella se alejaba caminando de espaldas
hacia este mismo sofá
donde había un nigeriano con rastas
desnudo y empalmado poniéndose un condón
tan tranquilamente,
cuando quise asimilar aquel salto temporal y de género documental a porno casero
ella saltó como un resorte sobre el ordenador
y lo cerró a toda velocidad
y riéndose nerviosa dijo que eso era de un corto de una agencia que estaba haciendo
y que no se que hace aquí,
que que vergüenza
que dios mio,
estaba descolocada mientras negaba con la cabeza,
yo le dije tranquila,
déjalo
deja el video
esto si que es un buen documental de la interculturalidad del barrio

lunes, 9 de diciembre de 2019

FRESAS SALVAJES

Durante la siesta un tiburón blanco se acerca demasiado a la costa de
florida porque ha crecido la población de focas en la playa
y a los tiburones les encanta su sabor
según dice la voz en off del documental,
hay una foca en la orilla medio reventada con un mordisco de
un tiburón en el costado,
está casi partida por la mitad pero ha conseguido llegar a la orilla junto
a las otras focas y aún sigue viva, aunque no la debe quedar mucho,
no podemos hacer nada, lo importante es que el tiburón está cerca, lo huelo,
dice el guardacostas con aires de depredador sobrealimentado de
carroña del burguer king del pueblo de al lado,
el porro se me ha apagado y lo tengo que volver a encender
y juego con los aros de humo espeso tumbado en el sofá
paladeando el hachís como un catador lo hace con el vino,
la calidad está en los olores, en el sabor,
en la textura al deshacer el hachís con en el tabaco, y también en como pega,
pero nada que ver entre un catador de hachís y uno de vino,
la noche y el día.
El equipo del documental en el barco recibe el aviso de una avioneta
que ha localizado al tiburón cerca de la costa,
el barco se pone en marcha rápidamente y el guardacostas vuelve a poner
cara de deperedador ante la camára, aunque es mas parecido a
una foca que a un tiburón,
desde la avioneta le van dirigiendo hacia la posición exacta
del gran blanco
que no imagina que le están observando desde el aire
como si fuera un conductor haciendo una infracción en la autopista
mientras el helicóptero de tráfico le apunta la matrícula sin que él se entere de nada.
El agua está cristalina
y se puede ver perfectamente al tiburón solitario
pisando la raya continua del Atlántico en dirección prohibida con las costas de usa y
acercándose demasiado a sus playas.
En el barco un arponero prepara un gps en la punta de su lanza para clavársela en la piel
y tenerle localizado,
ya me gustaría a mí que me colocasen un gps en la espalda y
no 4 puntos menos del carnet y 300 euros de multa,
ese tiburón no sabe la suerte que tiene.
Me aburren los documentales de animales,
solo me gustan los documentales del ser humano
me gustan los de Ingmar Bergman sobre el comportamiento humano,
me gusta donde sitúa la cámara con su mirada de antropólogo,
y como presenta a los animales igual que un simpático narrador de documentales
que va a enseñarnos algo fascinante, muy duro y muy cruel,
pero algo natural que está dentro de las leyes de la naturaleza y
que no se debe juzgar, y solo analizar;
como la vida en familia y
cómo cambian los vínculos emocionales entre hombres y mujeres
a lo largo del tiempo, enfrentarse a la cercanía de la muerte,
las diferencias entre viejos y jóvenes,
entre la pasión y la razón,
y todo ello como si fueran hienas contra leones conversando alrededor de una mesa
escuchando un preludio de Chopin, o focas perdidas en la orilla
atrapadas en el océano existencialista de Kierkegaard,
quizá Bergman haga trampas, quizá simplemente ha juntado
estos animales y ha provocado esas situaciones solo para enseñarlas
en sus películas,
quizá en nuestro interior no hay nada de eso, no hay miedo, ni soledad,
quizá esos animales solo sean actores suecos de un documental
lleno de trampas.
Me aburren también los documentales del universo
con esas distancias infinitas de espacio y tiempo y estrellas
que ya no existen y están apagadas hace millones de años y
los malditos agujeros negros que nadie sabe nada de ellos
y que no paran de tragar y tragar,
para eso prefiero escribir anal creampie compilation
en el buscador de pornhub,
a mi solo me interesa el ser humano

miércoles, 27 de noviembre de 2019

LA ISLA DEL TESORO



Yo no soy como dicen en el futbol un one club men, nunca
he pasado mas de un año o dos en un mismo colegio,
he pasado por todos estos colegios donde por lo general van
los repetidores de los colegios normales de toda la vida
y donde van los inútiles de cada barrio,
los profesores me tenían ganas, no era vielento y no me 
tenían miedo
como al resto de los compañeros, y como no era muy listo
me creía mejor que todo el mundo asi que
no me relacionaba ni con ellos ni con nadie, por eso tenían
curiosidad, y cuando encargaban una redacción sobre un libro 
al principio
del año sacaban primero a la chica perfecta que hay
en cada clase que tenia ganas de lucirse y a la que los profesores 
tambien la tenían pánico, y luego casi siempre me 
sacaban a mi, no fallaba,
yo salía a la pizarra carraspeaba y decía

la isla del tesoro de R. L. Stevenson....
hay personas que son mejores narradores que R L stevenson;
mi hermana pequeña tenía un autismo bastante severo y
no había colegios cerca que se ocuparan de ella
asi que estaba todo el dia del brazo de mi madre,
mi madre era profesora del conservatorio pero también
daba clases particulares en casa mientras cuidaba de la niña,
yo pensaba que estaba lloviendo,
estaba completamente seguro de que
estaba lloviendo fuerte pero
solo eran chopin o bach contra las ventanas y mi
hermana bailando
dando vueltas sobre si misma y quitándose el vestido delante del alumno
que estuviera,
los compañeros se descojonaban en alto y se miraban entre ellos haciendo
ruidos simiescos, en el fondo yo tenía razon y no
eramos muy listos ninguno, el
profesor les mandó callar con la mano y con la misma me indicó que
continuara, tranquilo como un policia de trafico coreano,

Yo no quiero ser como ella continue leyendo de la hoja en blanco,
por eso evito la música, y las matemáticas,
y trato de alejarme de la mecánica de las repeticiones,
evitando los interruptores, los botones de los ascensores,
y las frases largas para no entrar en trance y poder parecer normal ,
pero no es nada fácil,
cuando tengo que razonar siempre aparece algún patrón
en el ritmo de la frase que me arrstra a divagar
como si hubiera  
algo oculto detrás de las palabras queriendo salir de dentro,
y la gente se ríe de mi, así que recurro al
silencio y a sonreir en lugar de hablar
y puedo pasar días enteros sin terminar una sola frase,

a la gente si no la molestas ellos no te molestan, y si les dejas hablar
y haces que les escuchas nunca se van a reguntar si te interesas de verdad,
por eso nadie se extraña y puedo parecer uno mas,
cada año o cada dos años cambio de colegio
y los profesores son profesores de esos colegios
donde te aprueban solo con ir a clase y
mientras no te metas en problemas no les importa nada,
miro al guardia de trafico coreano y me dice que continue con una sonrisa....
....y continuo, solo hay uno que recuerde que pasó la barrera de mi silencio para
decirme que por aquí pasaba lo peor de la ciudad, auténticos inútiles,
pero que al final  
hasta ellos acababan aprobando, pero es que a ti no te puedo aprobar,
tú no haces nada,
ese fué el mejor profesor que he tenido en todos estos colegios,
mereció la pena ir a sus clases, aunque no sabia ni siquiera que
asignatura daba,
no haces nada dijo, es la mejor evaluación que tuve nunca,
 mi hermana pequeña
me miraba como a un ser inferior,
no parecía que yo existiera para ella,  
nos trataba igual a su perro guía y a mi,  
sólo cuando yo entraba en casa al
volver del colegio me di cuenta que tsiempre tocaba la misma pieza al piano
todos los días,
en cuanto oía la puerta y me veía entrar dejaba de practicar y tocaba esa
misma canción,  
había compuesto esa pieza de 20
minutos sin partitura y la tenía en la cabeza y la repetía todos los días sin
equivocarse en una sola nota,
esa canción provocaba bandadas de
pájaros comiendo pan que echaba ella en un jardín inmenso dentro
de mi cabeza,
era el único momento en que me gustaba dejarme llevar por las
repeticiones y cerraba
los ojos y
me tumbaba
en la cama
y me dejaba conquistar por la estructura de su composición tanto que
llegaba a creer que
pasaban 20 años mientras la escuchaba a través
de las paredes,
pero al reloj no le pasaba lo mismo
y tuve que pasar cada segundo de esos 20 años que vinieron después sin
poder librarme de uno solo segundo de tiempo, ni siquiera durmiendo.

como solo estaba en su cabeza esa canción ya no la puedo escuchar
aunque a veces consigo llegar a ella,
pero no llego como se llega a una melodía que he olvidado, o a una idea
que de pronto vuelve, no está en ningún agujero de
la memoria, solo llego a ella después de sacar todo dentro de mi
cabeza y no pensar en nada durante un rato
y luego llenarlo
de repeticiones sacadas de cualquier lado,
de los pensamientos abstractos mezclados con
un motor sonando mientras voy por la carretera hacia el sur,
de las urbanizaciones de madrileños que se han quedado vacias
en invierno con todas las terrazas cerradas iguales rodeando una pisicna
azul cristalina demasiado fría como para sumegirte en ella y olvidarte
del nundo, igual que pasa con el corazón de las chicas perfectas,
y de los patrones que hay en el movimiento de las palmeras, yde los juncos y de los toldos de las terrazas cuando el viento los
mueve,
y entonces aunque la canción de mi hermana duraba casi 20 minutos
la consigo ver entera
extendida delante de mi en un solo segundo, como si fuera una imagen,

algunos paisajes son mejores narradores que R.L Stevenson
pero no los leo como se lee una historia, los leo
como si fueran un libro sagrado de meditaciones, moviendo la cabeza
de atrás a adelante y dejándome llevar por el patrón de sus repeticiones
hasta que consigo extender hacia fuera toda la nada que
llevo dentro en una imagen músical que acabe formando parte del paisaje,
y ahí está delante mio otra vez mi hermana, y la pieza de 20 minutos, y
entonces puedo lanzarme hacia ella para tratar de
atraparla
como los gatos callejeros que se lanzan a destrozar las bandadas de pajaros,


pero la verdad es que  no la hecho de menos,
no soy nada sentimental, yo aprendi a jugar con la muerte,
la conoci desde tan pequeño
que aprendí a jugar con su vacio igual que las personas se convierten
en virtuosos de un instrumento porque
han jugado con la musica desde pequeños,
o comprenden la lógica de los números complejos porque
jugaron con la memoria,
no hay otra forma de conocer los secretos y controlar la técnica que todas
las cosas ocultan detrás de su composición
que jugar con
ellas cuando eres pequeño, igual que pasa con el lenguaje,
la muerte puede parecer
más pesada en un principio, y menos atractiva,
a los padres no les gusta que los niños jueguen con ella,
por eso les compran baterías eléctricas, o motos,o pelotas,
o les hablan en Inglés
pero nunca les enseñan a jugar con la muerte,
por eso son tan necesarios los
cuentos para niños de la tradición sajona, siempre con la muerte
sellando el principio
de la historia y haciendo jugar al resto del argumento
con el vacio que deja,
adoro todos esos cuentos para niños que empiezan con una tremenda
injusticia para fijar con mucha mas fuerza el resto de su argumento,
igual que pasa con las personas ,
iba a seguir pero aproveche justo cuando sonó el timbre del recreo
como buen mentiroso y dejé la hoja en blanco encima de la
mesa del profesor,
y el tiempo se movía con fuerza pero con armonía 
al mismo ritmo que los árboles y que todos los alumnos que
salían de las otras clases
como si el tiempo hubiera bajado un rato a dejar claro quien es el
amo de todo esto


miércoles, 14 de agosto de 2019

CUENTO DE VERANO


La ciudad se ha quedado vacia en verano
y parece una obra de arte con ese mismo componente de
soledad que tienen las mejores obras de arte
a veces un poco forzada en el tema o en su composición
y otras magistralmente oculta detrás de algun sitio
imposible de localizar,
y las personas parecen mas humanas y más profundas cuando
hablas con ellas, y
hasta puedes llegar a  justificar y comprender su forma de ser,
parecen menos forzados y mas reales, como los secundiarios
de las buenas películas, que son los que de vedad las hacen buenas, 
hasta el edifcio de
enfrente parece humano,
la azotea
está entera llena de plantas,
está llena de enredaderas que suben por las antenas
como si fuera un gigante surrealista con el pelo verde,
pocas veces he visto personas en su cabeza, y no hacen mucho lio,
debe ser un edifcio  
con unas ideas discretas, con unos costumbres y unos horarios muy
particulares,
que no llaman la atención, que
no ponen su música alta, como esas
personas tranquilas que no parece que estén ahí, que no explotan
cuando les apetece,
que no tienen un ego  llamativo,  hasta que cuando te quieres dar cuenta
se han quedado con todo, hasta con tu voluntad,
tiene un par de
ventanas pequeñas en la fachada, que le de dan un toque triste;
parecen sus persianas
parpados medio caidos e irregulares con la belleza de un 
ligero estravismo oriental,
y de uno de ellos cuelga una bandera, como una lagrima tatuada,
yo creo que fuma,
en su acera hay un pequeño árbol de esos frondosos y redondodos
como una
bocanada de humo espeso de hachís del bueno,
y creo que es un gran fumador,
no es como los que fuman poco, este árbol es uno de esos de
hoja perenne,
en la puerta hay una pequeña tienda de chinos de barrio que no
cierra nunca,
cuando entras a la 3 de la tarde de agosto, la niña pequeña de
la familia está
dentro tumbada encima de la camára de helados, parece desganada, acabada,
pero en realidad es
hiperactiva, lo que pasa es que hace demasiado calor, es inhumano,
en cuanto llueve un poco o baja la temperatura sale a bailar
a la acera con su vestido, y baila para la gente, porque no sabe estar tranquila,
y da vueltas y gira, y acaba el final de cada
movimiento con una postura elegante y estirada como si fueran palabras
musicales que riman saliendo
de la boda del gigante de ladrillo fumador de marihuana o como si estuviera
silbando una melodia clasica,
por la noche los auotobuses pasan como elgantes yates iluminados por
dentro con
el sol de fluorescente del mediterraneo,
cruzando vacios la ciudad, sin detenerse en las
paradas, pero cuando lo
hacen puedes escuchar su voz metalica cuando dice línea 43 destino
estrecho,
la ciudad parece una obra de arte triste, no como el resto del año que
parece la obra de
un imbécil con un brote psicótico pintando todo de calles rectas
que se cruzan y
llenas de coches que no van a ningún lado y de personajes sin
profundidad estereotipados sin nada que hacer,
niños de papa críticos de literatura y
de cine,  de trepas, de gente seca y sin corazón que
se sientan todo el invierno a comentar la actualiadad como si fuera
el charco de agua sucia que hay encima de las lonas que cubren las psicinas,

Con este calor hay pocas cosas que me hagan levantarme de golpe
del sofá, solo quizá esa
soledad que hay oculta
detrás de algunas obras de arte, lo saben los franceses, por eso en su alta cocina
siempre
dejan un espacio vacio en el plato, y en su tour colocan
para el final las montañas mas altas,
y cuando Egan bernal y Mikel landa empiezan a tirar sin piedad para
arriba y alaphilippe se queda atrás sin fuerza para
 seguirles, la realización se centra solo en él durante
un minuto, no se centran en los que se están escapando,
se centran en quien se queda solo, y ponen sus gestos en primer plano
y se le puede ver
cabeceando, sentado en el sillín, no hay nada mas emocionante que ese
momento en que
se puede ver la soledad detrás de una obra de arte,
también lo saben las mujeres que estudiaron
5 años de historia del arte,
cuando van de museo en museo de vacaciones por europa y
entre todas las familias con los niños alocados, y todos los turistas
de todas partes
del mundo, y todas las excursiones, los celadores les tienen que
llamar la atención
justo a ellas porque están pegando la nariz en
los cuadros, mirando cada detalle de la pincelada,
mirando la dirección, la técnica, mirando
con lupa las huellas dactilares de los dedos pulgares que ararstraron un color
hace 300 años
para hacer una simple sombra oscura, y
pidiendo perdón se van alejando poco a poco
andando de espaldas un par de pasos sin dejar de vigilar el cuadro,  hasta que
se quedan paradas extasiadass cuando encuentran ese instante justo en que la 
la soledad se escapa fuera del marco,
y lo sabe la naturaleza cuando vas caminando por la calle,  y le gusta dejar a las
adolescentes con las piernas cruzadas,
entre los carteles y las fotos del escaparate, esperando turno dentro de la peluquería,
mirando el teléfono tremedamete aburridas, como si también fueran
obras de arte con una carga insportable de soledad y tristeza detrás.

Ahora que se han ido todos de vacaciones, la calle se ha quedado completamente
vacia y cuando
llego a casa
Puedo dejar el coche justo debajo de la farola,  
aparcado delante de la tienda de chinos,
no lo dejo ahi por tenerlo vigilado, ni por tenerlo mas cerca de la puerta,
lo hago solo por pura estética; cuando me despierte el calor en mitad de la noche,
miraré  por la ventana, y lo veré aparcado abajo, en la calle vacia,
como si la luz de farola y la
noche estuvieran ahi solo para él,
me gusta observarlo mientras dura el cigarro, verlo completamente solo, iluminado,
igual que al destino le gusta dejarnos completamente solos al final de todo,
mirando los anuncios de
televisión como si los pensamientos que pasan por nuestra cabeza  estuvieran hechos
solo para nosotros.

UN ANTIGUO AMOR

Estaban haciendo guardia unos 6 o 7 nigerianos en la puerta de su casa simpáticos y sonrientes apoyados entre unos coches, ella se había ...